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Infección por virus Zika y embarazo

La infección por el virus Zika, un flavivirus, es transmitida por mosquitos del género Aedes.

Desde 2015 y hasta el 22 de enero de 2016 son 20 los países y territorios que han confirmado circulación autóctona de virus Zika en las Américas: Brasil, Barbados, Bolivia, Chile (Isla de Pascua), Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guayana, Guyana Francesa, Haití, Honduras, Martinica, México, Panamá, Paraguay, Puerto Rico, San Martin, Surinam y Venezuela.

Captura de pantalla 2016-01-26 a las 22.50.15¿Qué produce en la embarazada?

Un aspecto relevante en el contexto presentado es la asociación entre la infección por virus Zika y el incremento en la notificación de microcefalia congénita (cabeza anormalmente pequeña) y otras condiciones al nacer.Se han notificado tanto en Brasil como en la Polinesia Francesa múltiples casos de anomalías del sistema nervioso central vinculados a brotes de zika. La microcefalia, ha sido el signo que más ha llamado la atención de la comunidad científica. También se han descrito casos de aborto y de muerte fetal.

¿Qué se debe recomendar?

Hasta el momento no ha sugerido restringir viajes a mujeres gestantes, o que podrían estarlo, a las zonas donde se ha detectado aumento en la circulación del virus.

La prevención de la infección en la mujer gestante es exactamente igual que para la población general y deben enfatizarse dadas las consecuencias de esta infección para las gestantes.

El control del mosquito es la única medida que puede lograr la interrupción de la transmisión del virus.Así pues las medidas de prevención serían:

– Cubrir la piel con camisas de manga larga, pantalones y calcetines.
– Usar mosquiteras en las camas ya sea impregnadas con insecticida o
no.
– Utilizar mallas/mosquiteras en ventanas y puertas.
– Usar repelentes recomendados por las autoridades de salud (DEET o
Picaridina o Icaridina). Estos repelentes en este momento, son los que cuentan con los mayores niveles de seguridad para su uso durante el embarazo y lactancia. Aplicarlo en áreas expuestas del cuerpo, y por encima de la ropa cuando esté indicado. Reaplicarlo de acuerdo a lo sugerido por el fabricante en la etiqueta del repelente. Si el repelente no es usado como recomienda el fabricante, pierde su efecto protector.
– Buscar y destruir posibles focos de criaderos de mosquitos y eliminarlos en el domicilio.
¿Cuales serían los síntomas de enfermedad?
Tras la picadura del mosquito infectado, los síntomas de enfermedad aparecen generalmente después de un periodo de incubación de tres a doce días. En términos generales no suelen producirse casos mortales. La infección puede cursar en forma asintomática (70-80% de los casos), o presentarse con una clínica similar a la de una gripe, junto con una erupción con ampollas y con picor.
Por tratarse de una infección generalmente asintomática y en los pocos casos sintomáticos ser autolimitada, prácticamente no requerirá tratamiento. Hasta el momento no existe vacuna ni tratamiento específico para la infección por virus Zika por esta razón, el tratamiento se dirige a los síntomas.

 

 


¿Qué es el oligoamnios y qué puedo hacer para mejorarlo?

Photo Credit: Omar Eduardo via Compfight cc

Photo Credit: Omar Eduardo via Compfight cc

El oligoamnios u oligohidramnios, consiste en la disminución del líquido amniótico (LA) por debajo de lo que es “normal” para la edad gestacional. Existencia de < 500 ml de líquido amniótico a término (37-42 semanas).

La dificultad de concretar clínicamente el oligohidramnios en la práctica, pues no existe ninguna sintomatología de presunción, hace que el diagnóstico se realice mediante ecografía.

A diferencia del hidramnios (tener un exceso de LA), no existe posibilidad de resolución espontánea en caso de oligoamnios.

La frecuencia es menor al 5% de las gestaciones, excepto en las gestaciones postérmino (>42 semanas) en las que se convierte en un frecuente.

Causas

1)  La más frecuente de las causas es la gestación postérmino.

2)  Tratamientos farmacológicos: Tratamiento con antinflamatorios e hipotensores.

3) Rotura de las membranas solapada (no diagnosticada hasta ese momento).

4) Malformaciones urológicas (agenesia renal bilateral, obstrucción vías urinarias): Producen graves oligoamnios, que son ya patentes en edades gestacionales tan precoces como la semana 16 de la gestación, cuando la orina fetal se convierte en la principal contribución al líquido amniótico y mantenidos en el tiempo (oligoamnios crónicos). A su vez, entrañan graves consecuencias fetales (deformidades posturales, pulmones no desarrollados)

5) Insuficiencia placentaria, sea cual sea la edad gestacional. La hipoxia fetal crónica por insuficiencia placentaria (sobre todo en caso de retraso del crecimiento fetal o preeclampsia (tensión arterial alta en el embarazo).

6) Causas maternas: Deshidratación, síndromes vasculo-renales, tabaquismo, hipotiroidismo.

7) Idiopático: se desconoce su causa.

¿Qué complicaciones puede ocasionar?

Si el feto no es un malformado, las principales complicaciones son:

-Insuficiencia placentaria
-Hipoxia (falta de oxigenación) en el feto por compresión del cordón.

¿Cómo se diagnostica?

Se realiza mediante ecografía.

Se divide el abdomen materno en 4 cuadrantes imaginarios, un línea horizontal que cruza con una vertical a nivel del ombligo materno. Se miden las lagunas de líquido que quedan en esos 4 cuadrantes y se suman. Esto se conoce como Índice de líquido amniótico (ILA).

Se deben observar estos 3 aspectos:

1-Diámetro de la laguna máxima < 2 cm (siendo grave si es < 1 cm), o un ILA < 8 cm.

El feto sano a término tolera bien una disminución leve del ILA (5-8 cm), pero no así oligoamnios marcados (ILA < 5 cm)

2-Detección de malformaciones renales.

3-Detección de insuficiencia placentaria mediante la cardiotocografía (monitor fetal), estudio vascular fetal con Doppler.

¿Cuál es el tratamiento?

La conducta clínica consiste en su diagnóstico ecográfico e investigación de la posible causa.

1-Hay que realizar una valoración ecográfica de la anatomía y crecimiento fetal y estudio con Doppler para diagnosticar una insuficiencia placentaria.

2-En gestación postérmino(>42 semanas) e insuficiencia placentaria, se aconseja terminar la gestación.

3-En el caso de rotura de membranas, tratar como se indica en el apartado del tema correspondiente.

4-En las formas yatrógenas eliminar la medicación.
5-En las malformaciones dependerá del tipo y de la severidad.

El pronóstico del oligoamnios será:

Para el feto: aumento de complicaciones perinatales y mortalidad intrauterina.

Para la madre: mayor frecuencia de parto instrumentado y frecuentes patologías asociadas.

 

 


Contagio de citomegalovirus durante el embarazo

Photo Credit: NIAID via Compfight cc

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El embarazo es un estado fisiológico que predispone a que ocurran infecciones, principalmente por microorganismos capsulados como bacterias y parásitos debido a la alteración producida a nivel de la respuesta celular. En este período también son de gran importancia los daños causados por agentes virales ya que potencialmente pueden causar teratogénesis (malformaciones) y/o efectos secuelares invalidantes en el feto.La gran mayoría de las infecciones producidas durante el embarazo son enfermedades que afectan a la madre y como consecuencia de ello, al feto. Sin embargo, hay ocasiones en que se produce una infección que clínicamente puede pasar inadvertida en la madre, pero puede causar manifestaciones en el feto que serán conocidas en momento del parto, desde infecciones mínimas a muerte fetal.

El citomegalovirus (CNV) es como su propio nombre indica un virus que se transmite por vía respiratoria, orina, contacto sexual, por la lactancia materna y de madre a hijo (vertical).

El peor pronóstico, al igual que otros virus, se produce si la infección se da durante el primer trimestre de embarazo y antes de la semana 24 de gestación. El riesgo de trasnmisión al feto es del 40%. Si la infección se produce 4 meses antes del embarazo tiene un 8% de posibilidades de transmisión, en el 1 Trimestre un 30%, en el 2ºT un 45% y en el 3erT entre el 65 y 70%.

¿Afecta al feto si se transmite?

La infección fetal se produciría en cualquier trimestre del embarazo (50%), al parecer debido a su reactivación del virus endógeno materno durante el embarazo y al aumento de su secreción del cérvix durante el tercer trimestre con lo que facilitaría el contagio del producto durante el parto, en relación con lo anterior se debe tener presente que:

–  El 1-2% de los recién nacidos son infectados intraútero.

–  Entre el 80-90% de los fetos infectados son asintomáticos al nacer, de los cuales un 10-20% presentan secuelas tardías (neurológicas: retraso mental, ceguera y sordera).

–  Entre un 6-19% de los fetos con infección congénita desarrollan: (hepato-esplenomegalia, púrpura, ictericia, petequias, microcefalia, calcificaciones periventriculares y hernia inguinal), la mayoría a partir de una primoinfección (presentación sintomática y severa de la enfermedad).

–  En el caso congénito lo más frecuente e importante es un cuadro de neumonitis (inflamación del pulmón).

–  El retraso del crecimiento, microcefalia, hidrocefalia, calcificaciones cerebrales e hidrops fetal (edema generalizado del feto) son las repercusiones fetales más comúnmente encontradas.

¿Está indicado el cribado de esta enfermedad durante el embarazo?

No. Solo se solicitará una analítica para determinar el CNV si existe una clínica materna compatible con la infección, alteraciones ecográficas compatibles (retraso del crecimiento) o un pliegue nucal aumentado a pesar de un cariotipo normal.

¿Se puede prevenir?

La prevención primaria serían normas higiénico-dietéticas (lavado de manos y evitar contacto con niños menores de 3 años). Cuidado las que trabajáis en guarderías o jardines de infancia.

Se debería realizar a todas las mujeres que deseen quedarse embarazadas una analítica previa de infección de CMV y esperar 6 meses o 3 determinaciones de ADN en sangre materna negativas.

Existe tratamiento con antivíricos que se pueden utilizar durante el embarazo si se detectara la infección que podrían ayudar a minimizar las secuelas que dependen del trimestre en que se detecte durante el embarazo.

La malo de estas infecciones es que muchas veces pasan asintomáticas o como simples síntomas gripales y no se objetivan hasta que se detecta el retraso del crecimiento fetal. Estas infecciones tienen periodos ventana, los cuales pueden mostrar un resultado negativo hoy, y en 6 meses ser positivo.

Así que volvemos a la prevención primaria de la enfermedad y a lo que nos indiquen las ecografías.

 


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El líquido amniótico, ¿cuánto es lo normal?

Photo Credit: Ⅿeagan via Compfight cc

Photo Credit: Ⅿeagan via Compfight cc

El líquido amniótico es aquél que rellana bañando toda la cavidad amniótica alrededor del feto.

Las funciones del líquido amniótico son:

-Proporciona un medio líquido donde al feto se le permiten movimientos activos y pasivos libremente.

– Proporciona una protección mecánica al feto frente a agresiones externas (amortigua posibles traumatismos abdominales maternos) y el efecto de las contracciones uterinas, es decir, es un airbag para tu bebé.

– Permitir aislamiento de los miembros y otras partes del feto. Hace difícil la compresión del cordón umbilical.

– Proporciona un hábitat adecuado, estéril y con temperatura y pH constantes para el buen desarrollo del feto.

– Ayuda a la acomodación del feto al canal del parto cuando la bolsa está íntegra y, cuando se rompe, lubrica el canal del parto.

¿Cómo se forma?

El origen del líquido amniótico varía a lo largo del embarazo:

Más allá de la semana 18 el desarrollo fetal, a la vez que se inicia la función de diversos órganos fetales (riñón, pulmón, etc.), el líquido amniótico se va a producir ya activamente por el feto.

La orina fetal constituye el origen principal del líquido amniótico. El feto produce grandes cantidades diarias de orina que aumentan conforme avanza la gestación (aproximadamente un 30% del peso fetal: 7 a 600 ml/día en el periodo comprendido entre las semanas 14 a 40). Una evidencia de la certeza de esta hipótesis es la práctica ausencia de líquido amniótico en las agenesias renales (fetos sin riñones) y en la oclusión de las vías excretoras (uretra), así como la disminución de su osmolaridad.

¿Cómo lo elimina el feto?

La vida media (o lo que se tarda en tener la mitad de producción) del líquido amniótico, a partir de la semana 18, es de 90 minutos, lo que hace que en tres horas, todo el volumen se haya renovado. Ello supone un nivel elevado de transferencia de líquido que se realizaría de la siguiente forma:

+Deglución fetal y su posterior reabsorción intestinal, que constituye básicamente la vía de eliminación principal. El feto deglute grandes cantidades de líquido amniótico (>20 ml/hora → 500-1000 ml/día a término).

¿Qué cantidad es la normal?

No es un volumen que permanezca estable, existiendo diferencias individuales y a lo largo de la gestación.

En la semana 14 su volumen son unos 100 ml.

En la semana 20 aumenta hasta 400 mI.

En la semana 25 alcanza los 600 mI.

Alcanza su máximo volumen en las semanas 32-34 con cantidades cercanas a los 1000 ml.

A partir de ahí comienza a descender, hasta que en la semana 40 se ha reducido en un 20%, siendo el volumen de 800 ml.

En la semana 42 se ha reducido un 50% (500 ml) y en la semana 44 se reduce un 85%, quedando tan solo 150-200 ml.

¿Cómo se valora?

En la práctica se estima el volumen de líquido amniótico mediante la exploración ecográfica:

a) Se mide el diámetro vertical de la laguna máxima libre de líquido amniótico (normal = 2-8 cm)

b) O bien se calcula el llamado índice de líquido amniótico (ILA; método de Phelan), que no es más que la suma de los diámetros

de las lagunas máximas libres de líquido amniótico halladas en cada uno de los cuatro cuadrantes en que dividimos la cavidad

amniótica (ILA normal = 8-24 cm).

ILA <8, se denomina Oligoamnios.

ILA>24, se denomina Polihidramnios.


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Retraso del crecimiento fetal

Una de las múltiples causas maternas que pueden afectar al crecimiento fetal, es la reducción del flujo útero-placentario.

El flujo sanguíneo útero-placentario puede verse disminuido por un desarrollo defectuoso, adquirido por  obstrucción o disrupción de la vascularización útero-placentaria. Enfermedades médicas de la madre (hipertensión arterial, insuficiencia renal, diabetes mellitus, enfermedades vasculares del colágeno -lupus eritematoso sistémico, síndrome antifosfolipídico- y complicaciones obstétricas, como la preeclampsia, asociadas con vasculopatías y/o disminución del volumen de sangre materno o de la presión arterial, disminuyen la perfusión útero-placentaria y dan lugar al CIR (Crecimiento Intrauterino Retardado).

La preeclampsia, en particular, se caracteriza por el fallo primario de la invasión trofoblástica de las arterias espirales uterinas que conduce al fracaso de la dilatación de estos vasos, aterosis aguda, oclusión e infarto. Por tanto, la hipertensión en el embarazo hace que las arterias de la placenta funcionen mal, impidiendo el paso de sangre a nivel umbilical y dificultando el aporte de oxígeno al feto. Para entenderlo mejor es como si en nuestro grifo de casa, tuviéramos el filtro de salida del agua con muchas piedrecitas y cal. Por más que abramos el grifo, no saldrá apenas agua.


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Que son los quistes coroideos del feto

http://www.geocities.ws/ginecobstetricia2000/marc_ecograf.htmlEs el marcador por excelencia en la trisomía 18 ( Síndrome de Edwards). La incidencia de estos quistes en un feto de 2º trimestre en la población general es del 1%, es decir, que de 100 fetos, encontraremos 1.

Son transitorios ya que el 90% desaparecen entre las semanas 26 y 28. Este dato es importante, ya que la ansiedad de la pareja que acude a la consulta a informarse, hace que no entiendan que es cuestión de tiempo. Por más ecografías que se realicen, los quistes van a seguir estando ahí, hasta que se cierren y desaparezcan. Por tanto, tranquilidad y dejemos pasar el tiempo.

Las características de bilateralidad, persistencia y gran tamaño se relacionan con mayor probabilidad con trisomía 18. Es decir, tiene peor pronóstico que sólo se visualice 1 quiste en un sólo lado en vez de dos, uno en cada lado.

Estudios en población general han concluido que la presencia de 1 quiste de plexos coroideos sin otras anomalías asociadas aumenta el riesgo de trisomía 18, aunque a veces no está muy clara esta correlación. Antes se realizaba una amnicentesis cuando aparecían, pero con el paso del tiempo y la experiencia se ha visto que suelen cerrarse solos y no dejan secuelas.

En la imagen podréis observar 3, 2 en el lado izquierdo y 1 en el derecho.