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Anemia durante el embarazo.

Es frecuente que a las embarazadas les digan que tienen anemia aun cuando no la tienen. Esto se debe a la enorme confusión existente sobre el concepto de anemia en el embarazo. Conviene, por tanto, tener una serie de conceptos muy claros para no asustar innecesariamente a las pacientes.

Concepto de Hemodilución:

Lo primero que hay que tener claro es el concepto de hemodilución durante el embarazo. De manera fisiológica, en el embarazo normal, aumenta el volumen de sangre, pero sobre todo, a expensas del volumen plasmático. Esto quiere decir que la sangre se diluye con todos sus componentes. Disminuye la concentración de glóbulos rojos y, por tanto, las cifras de hemoglobina. La hemodilución fisiológica del embarazo es máxima en la parte central del embarazo (2o trimestre). Esto hace que la cifra de hemoglobina disminuya de manera fisiológica.

Concepto de Anemia:

La anemia en una persona adulta se define como la presencia de unos niveles de hemoglobina inferiores a 12 g/dl. Sin embargo, durante el embarazo, el punto de corte se reduce a 11 g/dl. El problema es que los informes vienen con los valores de referencia de los adultos en general, sin tener en cuenta a las embarazadas. Esto es muy importante conocerlo ya que, normalmente, en los informes analíticos de las embarazadas aparecen “estrellitas” al lado de la cifra de hemoglobina cuando tiene niveles entre 11-11,9, aunque realmente no tengan anemia. Incluso en el 2o trimestre (entre las 12 y 24 semanas de embarazo), la hemodilución es aún mayor, bajando el punto de corte a 10,5 g/dl de hemoglobina.

La causa más frecuente de anemia es la deficiencia de hierro, tanto en el embarazo como en no embarazadas. Por lo tanto, el tipo de anemia más frecuente es la anemia ferropénica. Las mujeres con mayor riesgo de presentar anemia ferropénica durante el embarazo son las que tienen una historia de reglas abundantes (hipermenorrea), ya que, generalmente, tienen disminuidos los depósitos de hierro antes de empezar el embarazo.

Es bastante frecuente que las embarazadas sean tratadas con aportes de hierro. Sin embargo, no está demostrada su utilidad cuando no tienen anemia. Con demasiada frecuencia se confunde la hemodilución fisiológica del embarazo con la anemia ferropénica. De hecho, las gestantes son informadas de que tienen anemia o que están bajas de hierro, cuando realmente lo que tienen es simplemente hemodilución fisiológica del embarazo.

Conclusiones: 

El concepto de anemia durante el embarazo es distinto al resto de situaciones debido alfenómeno de hemodilución.

 Durante el segundo trimestre del embarazo la hemodilución es mayor, por lo que el punto de corte baja a 10,5 g/dl de Hb.

 El tratamiento con hierro en la mujer embarazada sin anemia no ha demostrado su utilidad.