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Ser madre a los 40 años. ¿Qué debo esperar de mi embarazo?

Photo Credit: MariselaOchmac via Compfight cc

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Distintos estudios han mostrado que la fertilidad a partir de los 35 años cae vertiginosamente, y por tanto, conseguir un embarazo es más “difícil”.

Sin embargo, el número de mujeres embarazadas con más de 35 años cada vez es mayor, debido en parte a la falta de empleo y/o estabilidad laboral.

Hace 50 años la media de edad de las mujeres para su primer embarazo correspondía a 21 años, en cambio actualmente son 31. En medio siglo hemos retrasado 10 años la maternidad y por tanto, en igualdad de condiciones, en 50 más serían 20 años (41), y espero que esto no ocurra nunca.

Últimamente, se está observando un incremento al alza en mujeres de más de 40 años, en gran medida, gracias a los tratamientos de reproducción asistida. En este caso, es claro que el deseo de gestar se produce por la ausencia de hijos previos, a pesar del calvario que han tenido que soportar hasta lograr que la gestación llegue a término.

También existe un perfil distinto, el que consiguen embarazo de forma espontánea, donde muy frecuentemente existen hijo/s anteriores, pero buscan otro debido a que éste/éstos ya son mayores, y en último lugar los embarazos no planificados.

Antes de buscarlo, ¿debería prepararme de alguna forma?

En este caso, la visita preconcepcional es muy necesaria, pues a la edad biológica se le asocian otros riesgos comunes al resto de mujeres. En estos enlaces encontrarás información específica de cada uno (alimentación, tóxicos, infecciones, enfermedades, factores ambientales).

Es de vital importancia, tener la precaución de tomar ácido fólico y sal yodada, al menos 3 meses previos a conseguir el embarazo. Si tienes sobrepeso u obesidad, se recomienda bajar de peso de forma previa. Y también eliminar cualquier hábito tóxico, tabaco, drogas y cualquier bebida que lleve alcohol.

¿Qué riesgos me esperan durante el embarazo?

Cuando se hablan de riesgos siempre nos referimos a porcentajes que son superiores a la media, es decir, valores estadísticos que se han dado en esas mismas condiciones, pero que de ninguna manera significa que todo lo que se describe vaya a ocurrir en todas las mujeres.

La añosidad (embarazada >35 años), se ha asociado a  abortos precoces y tardíos, malformacionesretraso del crecimiento intrauterino, presencia de diabetes gestacional, preeclampsia y de muerte intrauterina anteparto. Como podéis comprobar todo buenos augurios. Ya os digo, que no tiene porqué producirse, pero el riesgo hay que tenerlo presente.

¿Qué pruebas prenatales serán necesarias y que debería saber?

La prueba más importante del primer trimestre será valorar el riesgo de cromosomopatía en la ecografía de las 12 semanas. El riesgo de presentar un feto con síndrome de Down aumenta exponencialmente con la edad y para conocerlo se debe realizar el triple screening. Si el resultado es de alto riesgo se ofrecerá realizar una amniocentesis, asumiendo que el riesgo de aborto es del 1%. Para este caso, el test de ADN fetal quedaría incompleto, aunque es una solución parcial si no se desea la técnica invasiva. En los enlaces anteriores tenéis los pros y contras de las pruebas diagnósticas y cuando decidirse por unas y no por otras.

En caso de gestaciones con donación de óvulos en mujeres de más de 40 años, el riesgo calculado es menor pues la edad que se contabiliza es la de la donante del óvulo, de la cual se informa a la futura madre.

Por tener más de 35 años, se recomienda realizar una prueba analítica (test de O´Sullivan) para valorar si existe riesgo de presentar diabetes gestacional. Habitualmente se realiza a partir de las 24 semanas, pero en el caso que presentamos, se realizará a partir de las 12-13 semanas, al igual que si existen antecedentes personales  de diabetes pregestacional/gestacional en el embarazo anterior, familiares (diabéticos), obesidad o fetos grandes anteriores.

Pasado el primer trimestre, la segunda prueba más importante es la ecografía de las 20 semanas. Esta ecografía diagnosticará malformaciones físicas, que como hemos dicho anteriormente, pueden producirse.

Pasada esta semana, sería recomendable controlar a esta mujer con ecografías mensuales para control del crecimiento fetal, con el fin de valorar la presencia de retraso en el crecimiento, oligoamnios o malformaciones fetales tardías.

Es de vital importancia que el control de peso sea estricto (recomendación de ganancia de peso) debido a que el exceso de ganancia ponderal está relacionado con el desarrollo de diabetes gestacional, preeclampsia, fetos grandes y con ello más complicaciones en el parto. Para ello, el papel de la MATRONA es fundamental, tanto a nivel de control, como de información y formación.

Por último, la actividad física, tanto de cara al control del peso, como a nivel de mejora de cara al parto se hace necesaria.

 

A correr que el arroz se pasa como dicen en mi tierra!

Saludos.

 

 


Anticoncepción natural vs Embarazo

Photo Credit: Esparta via Compfight cc

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Los métodos anticonceptivos naturales (también llamados no instrumentales) son aquellos que están basados en el conocimiento de la fisiología reproductiva, sin mediación de fármacos o utensilios ajenos al cuerpo. Los distintos métodos tratan de detectar los cambios asociados a la ovulación, como el hecho de que la ovulación ocurre 14 días antes de la regla, el aumento de la secreción de moco del cérvix en los días previos a la ovulación o la elevación de la temperatura que se produce después de la misma.

El conocimiento de los cambios fisiológicos asociados a la ovulación puede utilizarse tanto para buscar un embarazo como para intentar evitarlo, en función de que se mantengan relaciones sexuales o se practique la abstinencia en los días considerados posiblemente fértiles.

En los últimos años se han comercializado unos tests de orina que detectan el pico de LH previo a la ovulación. También se han utilizado tanto para buscar embarazo como para evitarlo.

A partir de los 35 años la fertilidad cae en picado, y conseguir quedarse embarazada puede ser más difícil. Debes tener algunas aspectos controlados si tu objetivo es conseguir el embarazo:

1) Marca en un calendario el primer día de regla de todos los ciclos que te acuerdes. Existen aplicaciones para el smartphone que te ayudan a controlarlo. Sí ya tienes 4 o 5 meses apuntados, puedes hacer un cálculo sencillo para saber cuántos días tiene tú ciclo. Debes contar de primer día de regla a la siguiente de los meses que tengas anotados y dividir por el número de meses.

P. ejemplo: Enero-Febrero: 29, Febrero-Marzo: 30, Marzo-Abril: 31 y Abril-Mayo: 28.

Suma los días: 29+30+31+28=118 días

Divide entre 4 meses: 118/4= 29,5

Por tanto, tú ciclo es de 29 días. Siempre 14 días antes se ovula, por tanto, 29-14=15.

El día 15 a partir del primer día de regla es el que presuntamente ovularás.

Debes tener relaciones los días 11-13-15-17 y 19 de forma fija. Mejor cada 2 días para que hayan más espermatozoides.

2) Ten en cuenta el método de Billings.

Se basa en la observación de los cambios del moco cervical a lo largo del ciclo.

Durante los primeros días del ciclo la secreción vaginal de moco es muy escasa, pero a medida que progresa la fase folicular se produce un aumento del mismo. Entre uno y dos días antes de la ovulación, el estrógeno aumenta la producción de moco, que se torna transparente y filante (como clara de huevo). Tras la ovulación, la progesterona ejerce el efecto contrario sobre el moco cervical, que se vuelve espeso, escaso y compacto.

Según este método los días no fértiles son los que transcurren desde tres días después del último día de moco filante.

Debe coincidir con el día 15, según el punto anterior.

3) Puedes añadir a estos dos métodos el test de ovulación, que determinará la cantidad de hormona en su punto máximo, relacionado con el día de la ovulación.

Controlando estos 3 métodos puedes conseguir quedarte embarazada en 2 o 3 meses. Si de lo contrario y siguiendo dichos consejos pasa 1 año y no hay embarazo, sería conveniente solicitar un estudio de infertilidad.

 

Suerte y a trabajar.