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Analgesia epidural en el parto.

Anestésico antes del catéter epidural

La analgesia epidural representa  un  índice  de  calidad muy importante en la prestación asistencial a la mujer embarazada. No voy a explicar lo que es, porque todo el mundo la conoce, pero sí os diré que es una analgesia y no una anestesia. La diferencia es importante, debido a que el sufijo “algesia”, significa dolor, por tanto, analgesia es la eliminación del dolor. Se debe entender, que elimina la parte sensitiva de la contracción del útero. En cambio, anestesia, es la abolición de la sensibilidad tactil y motora, por tanto, cuando se pone anestesia  , no se siente ni dolor ni se puede mover nada.

Por tanto, para entendernos, la analgesia epidural quitará la sensación dolorosa, que es lo que se desea, pero mantendrá la sensibilidad motora, es decir, que podrás mover las piernas.

Muchas mujeres, creen que con la epidural, se les van a dormir las piernas y que de ombligo para abajo no notarán nada. No tendría sentido, pues no notarías la presión, necesaria para empujar y parir. Cuando el feto alcanza los 10 cm de dilatación, esa sensación se tiene, tanto si llevas epidural como si no, es como unas ganas de hacer “caca”, e indica que la fase de expulsivo va a comenzar. Esa presión, no la debe eliminar la epidural para que puedas colaborar en el expulsivo.

¿Cuándo es recomendable ponerla?

A partir de los 3 a 5 centímetros. Con más de 8 cm ya no valdrá la pena, si es tu segundo hijo.

¿Qué complicaciones tiene?

Inmediatas: bajada de la tensión arterial, nauseas y vómitos serían las más comunes.

Tardías: la punción dural sería la más frecuente, la cual, producirá un dolor de cabeza muy fuerte y sensación de falta de fuerza para aguantar el peso de tu cabeza. Ocurre porque se ha puncionado un espacio más profundo, y se pierde cierta cantidad de líquido cefaloraquídeo. Esta pérdida de líquido produce la cefalea (dolor de cabeza).

¿Cuándo no se puede administrar?.

Negación tuya, falta de colaboración (moverte mientras se está insertando el catéter), problemas de coagulación e infección materna. Se ha hablado mucho de los tatuajes, si no es uno muy grande que abarque todo la zona de punción, no debería haber problema, aunque esto lo valora el anestesista.

¿Qué pruebas son necesarias para su administración?

Análisis de sangre para ver la coagulación y los leucocitos (descartan infección), y firmar el consentimiento informado de la técnica.